LA REPÚBLICA DEL MAR



LA REPÚBLICA DEL MAR nos habla de la ausencia, de los amores pagados, del bullicio de los puertos, de la Alejandría que todos llevamos dentro.



Aparece dividida en dos bloques:
El primero de ellos, LAS CIUDADES, es un recorrido por lugares en los que la ficción, el mito, ha vencido a la realidad, ciudades que han sido imitadas por el Arte. Encontramos así, aires desdicados a calles, plazas y recuerdos que pertenecen más a las literaturas o las pantallas de cine que a la propia experiencia, aires como Tánger del Mar, Las Ventanas de Brest o Galway Flowers; homenajes como Fado, Istanbul o Lisboa; o cantos de complicidades y amores mercenarios como El Bachiller y el Mar, Juramentos para el Invierno, Zambra de la Calle Oscura o Habanera de Burdel.

LAS ISLAS, el segundo de los bloques, es un viaje en barco por el desamor y el cómic. Un guiño a Astérix (Córcega), al Corto Maltes (Maltes), a los poemas de Safo (Mitilene, La Nave del Tempo), al exotismo de las óperas de Puccini (ínsula Formosa, Cadena Siria) o a los héroes de los libros de viajes (Campanas Sardas, El Correo de Abril).



Veinte himnos donde El Mar es visto a través de las líneas de las hojas de los libros y de las imágenes de películas que pertenecen al recuerdo. Un Mar escrito en Blanco y Negro.


Las músicas
Las músicas intentan conjugar elementos electrónicos con aires que pertenecen a la cultura popular y a las músicas urbanas como la habanera, la zambra, el mussette o los rebétika grecoturcos.
Dotada de una fuerte carga romántica, esta música supone un intento de rescatar el espíritu de las antiguas películas de aventuras y de los libros de viajes.


Los textos
Los textos cuentan con la inestimable colaboración y supervisión de algunos de los poetas más interesantes del panorama literario regional como Juan Manuel Barrado, Javier Alcaíns o José Luis Rozas. Textos que hablan de amores mercenarios, de la geografía de la ausencia, que evocan los poemas de Safo, los amores furtivos, la soledad, las cartas que nunca llegan. Textos, en fin, donde la sugerencia y el simbolismo campean y anidan.


Las voces Las voces aterciopeladas de Inmaculada Herranz y Olga Martín, formadas en iniciativas como Balas de Talco, Montenegro o Tabula Rasa, dotan del componente estético imprecindible en este proyecto.


Voces que hay que añadir, sin duda, a las de esas grandes mujeres que cantan o cantaron la cara oscura de la ciudad, con músicas que forman parte ya de nuestra memoria; mujeres como la bonaerense Susana Rinaldi; Edith Piaf, la señora Amalia Rodrigues; Marlene Dietrich; la griega Angela; la turca Sezen Aksu; la profesora argelina fíouria Aíchi; Lotte Lenya o la cantante yemenita Ofra Haza.







Get your own Moonk!